Sunday, 22 December 2013

Política y enrabiada

Les voy a contar mi historia. Es una historia de amor.
En el principio, la infertilidad. El largo y desesperador peregrinaje hasta concebir a nuestros hijos.
Después llegaron dos hijos. Vivos, preciosos, amados.
Y después, un remolino de amor, dolor y más, más amor- llegó nuestra hija. Nuestra pequeña, hermosa, perfecta y amadísima Luna. Su cuerpito crecía dentro mío, cada
vez más peculiar, cada vez más incompatible con la vida.
Tuvimos una elección, seguir viviendo la vida de con Luna, o despedirnos.
Elegimos seguir viviendo con Luna, acompañarla en la vida corpórea que ella tuviera. Elegimos cuidarla y sentir su amor, sentirla con vida dentro de mi cuerpo. Fue un regalo, fueron días de magia y amor y dolor y entrega. Fueron días exigentes y maravillosos. Fue un momento que siempre tendremos, porque nos ha cambiado a todos.
Esta es mi historia. Es la historia de mi sexualidad y de mis ovarios y de su relación con el semen de mi amado. Es la historia de mis hijos, de mi familia. Esta es mi historia de sexo y fertilidad y amor y muerte.
Esta es una historia de amor porque yo tuve el poder de elección. Porque tuve el derecho de elegir cómo amar a mi hija, como cuidar a mi familia.
Un hijo es una entrega plena, conciente, eterna. Un hijo no es un forro pinchado, un descuido, un polvo clandestino. Un hijo no es una violación. Un hijo no es un cromosoma distraído y lioso. Un hijo es una desición, una entrega de todo mi ser a otra vida, para que me exija más allá de mis posibilidades, para que me inhunde de amor y me obligue a crecer más de lo que me creía capaz.
Un hijo es una decisión personal.
Como mujer, es mi exclusivo derecho elegir sobre la vida de este hijo.
Dice tenemostetas.com: "Hay dos factores milenarios que nos llevan a la desagradable situación de un embarazo no deseado: la falta de información, y la falta de autoestima que padecemos las mujeres. Ambas son consecuencia del patriarcado, y no se curan con más patriarcado (más control) sino con más conciencia y más empoderamiento femenino."  Y cita: "Me gustó la manera en que lo explicó la monja Teresa Forcades"Dios ha puesto la vida del feto mientras no es viable en las manos de su madre [...] A causa de la íntima vinculación de la madre con el hijo mientras este no es viable fuera de ella, la decisión de abortar es indisociable de la autodeterminación de la madre, de su libertad personal. Esta vinculación íntima entre dos vidas hace que no se pueda salvar el hijo en contra de la voluntad de la madre sin violar la libertad de ésta”"
La vida, cuando nos regala hijos, nos pone en una situación tan insólita, tan desiquilibrada y privilegiada. Cada cosa que hacemos afecta su vida, le da forma. Nosotras moldeamos las personas que serán con nuestras elecciones. Es una increible carga, un privilegio inmesurable. Pero es lo que es. Lo vamos haciendo con cuidado y con amor desde quienes somos, desde nuestra honestidad. No pueden venir desde fuera a marcar un límite que la propia vida no ha marcado. No puede más la pólitica, la economía o las creencias de personas ajenas. No podemos permitir que el hombre delimite lo que la propia naturaleza no ha marcado.
Dice la AMSM: "Sin embargo esta nueva ley vuelve a colocar a la mujer embarazada en la posición de ceder el control de su cuerpo a terceros, otorgándonos a los psiquiatras un poder que no queremos: tutelar en una decisión (de relevancia biográfica crucial) a personas adultas y competentes por el simple hecho de ser mujeres. Sólo conserva derecho a decidir sobre sí misma (una vez cuestionada) la mujer violada, la que no es culpable de la situación porque no ha querido tener relaciones sexuales, la que se ha mantenido “casta”."
No permito que nadie legisle sobre mi útero. No quiero que nadie me diga qué hacer con mi familia, con mi sexualidad, que nadie me obligue a entregar a mi cuerpo y mi vida al cuidado de otro. Me parece un derecho escencial que todos los hijos nacidos lo pueda hacer por desición y voluntad de sus madres. No podemos entregar nuestros cuerpos al gobierno, a la religión de otros, a los fines económicos de un estado. 
Mucha gente está escribiendo cosas muy bonitas... ¿pero, qué hacemos?¡
Decidir sobre las vidas de nuestros hijos es un acto de amor. Elegir despedirnos de un hijo conlleva tanto dolor, tanta honestidad. Es algo que quien no haya estado en la situación jamás podrá entender. Que nadie decida por otra sobre lo que no entiende. ¡
Como mujer, grito que nadie puede decidir por mí.¡>
Como madre, necesito ser la única que decide sobre la vida de mis hijos.
Como doula, activamente apoyo y acompaño las desiciones de cada mujer. Entiendo que cada una decide desde su verdad. Y todo lo que hacemos por nuestros hijos es un acto de amor. A veces, ese amor trae tanto dolor. No es fácil ser madre, y a veces tenemos que hacer cosas tan difíciles. 
Como ciudadana (y como argentina) quiero decir: Patriarcado, fuera de mi concha!¡

2 comments:

  1. Qué ovarios de oro. Pensar que tenía la idea de que si estando embarazada me enteraba que mi bebé tenía una enfermedad incompatible con la vida, era una injusticia que la ley argentina no te permita abortar, si en definitiva el bebé no va a sobrevivir fuera de la panza. Pero ahora comprendo que lo que está dentro es un hijo que te hace sentir todas las emociones con las que se atraviesa un embarazo y aunque La Vida te enfrentó a esa situación tan dolorosa y difícil, también te permite crecer en el amor hacia ese bebé que se va a convertir en un ángel guardián. Lloré mucho viendo el video de esos papás que decidieron seguir adelante con el embarazo de su hijo con anencefalia y cuando nació, vivieron 8hs maravillosas llenas de amor junto a él. Gracias a personas como vos y ellos que me permiten cuestionar las imposiciones del patriarcado y sentirme fuerte y orgullosa de poder hacerlo. GRACIAS.

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  2. ceci... por dónde empezar, por el patriarcado o el amor???
    pero sí, la vida va apareciendo, y nosotras necesitamos poder vivir y decidir desde nuestra verdad.
    sí... el video de esa familia es conmovedor. que llorera!
    gracias por abrir tu corazón y escuchar nuestra historia. hermosa empatía...
    y q lindo lo de los ovarios de oro!!!!!!!!! me encantó.

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